Saturday, 30 May 2009

Imágenes esperanzadoras

La crisis de ideas que vive el videoclip en el ámbito del pop es esquivada en ocasiones por algunos artistas. Como prueba os traemos algunos de los últimos videoclips que se han lanzado:

Pet Shop Boys - Did you see me coming?
El segundo single de Yes cuenta con un videoclip discreto que nos adelanta cómo será la presentación de la canción en directo. Nos muestra exclusivamente al dúo con su habitual vestimenta (Neil como maestro de ceremonias con sombrero de copa y Chris mucho más casual con sudadera, gorra, gafas de sol y teclado)delante de una pantalla con proyecciones geométricas en blanco y negro típica de concierto. Para que no se confunda con una simple grabación "en directo" añaden discretos cambios de iluminación, inversión al negativo, juegos con sus siluetas, distorsión con las formas que recorren la pantallan en una continua combinación de plano general, plano americano y plano medio. Bonito pero aburrido.



Pink - Please don't leave me
Su estrategia para parecer gamberra y machota en los vídeos de Get The Party Started o So Now What se mezcla en esta ocasión con la vena dramática de Family Portrait o Just Like a Pill para dar lugar a una truculenta historia de amor y obsesión. Cuando el novio de Pink está a punto de abandonarla, resbala y cae por las escaleras. Al estar herido no puede escapar de la cantante, que lo mantiene prisionero en la mansión y lo somete a violentas diversiones hasta que un suceso inesperado invierte la situación. Un vídeo bastante violento para lo que están acostumbrados en MTV, que seguramente no guste a los padres de los cientos de jóvenes que disfrutan de su música.

Pink - Please Don't Leave Me from hdtv on Vimeo.



Álex Ubago - Mil horas
Los que no sepan de qué va la cosa van a flipar un poco, porque el Álex Ubago que se presenta aquí no es el de siempre. En primer lugar porque hace una versión de una canción de Los Hijos de la Nada, la banda argentina en la que comenzaron Andrés Calamaro y Cachorro López. Una canción mucho más picante que cualquiera de las suyas propias. Después porque en el vídeo aparecen bailarines de breakdance e imágenes festivo naïf en blanco y negro en las que las prendas, así como ciertos objetos, están coloreados.



Lady Gaga - Paparazzi
No debe su éxito a una campaña publicitaria millonaria, no lo necesita. Ella se basta de su excentricidad, su gusto a la hora de componer hitazos y la ayuda del cotilla Perez Hilton para expandirse como un virus por internet y demostrar a las discográficas que ya contaba con miles de fans antes de sacar el disco. Ahora publica un nuevo single con un ambicioso videoclip en el que se inventan una nueva lengua y somos testigos de la falta de escrúpulos de un novio y de una estrella dispuesta a tomarse la venganza por su mano. Jonas Akerlund (responsable de Ray of Light o Music) dirige a "La Estrella" en esta aventura estética con ecos de David Lachapelle (las modelos-cadáver).

Lady Gaga - Paparazzi (HQ) from Lily Allen on Vimeo.

Lady Lachapelle - David Gaga

En las portadas de la primigenia edición estadounidense sigue habiendo espacio para todo tipo de músicos. Mientras en nuestro país nos aburren con modelos y rockeros clásicos en poses poco interesantes (cuestiones de target), al otro lado del Atlántico aún hay hueco para un poco de rock barato y efectivo. Lady Gaga estrena muchas cosas... además de trajes nuevos para sus actuaciones, ya podemos ver el videoclip de Paparazzi rodado por Jonas Akerlund (habitual colaborador de Madonna) y la nueva portada de Rolling Stone USA con una sesión de fotos realizada por el plástico objetivo de David Lachapelle, uno de los fotógrafos más exagerados y personales de los últimos años. Tarde o temprano, tenían que trabajar juntos.

DAVID LACHAPELLE Y LA DEFORMACIÓN DEL POP
La combinación de periodos de intensa actividad con estados de melancolía y reflexión que caracteriza a los afectados del síndrome bipolar supone una ayuda importante en su tarea demiúrgica. Él mismo lo reconoce en multitud de entrevistas. Sus instantáneas (que de inmediatas tienen poco) circulan alrededor del mundo y se adhieren a las paredes de cientos de galerías de arte desde Nueva York, a Tokio pasando por Amsterdam.

Afirmar que LaChapelle es el relevo de Andy Warhol (para el que trabajó en la revista Interview) es meterse en terrenos farragosos en los que, si no se sabe donde colocar el pie, puedes acabar hundido hasta el cuello. Pero sí es posible afirmar que ambos tienen en común su particular inmortalización de las estrellas de su tiempo a través de la exageración de los principales rasgos de la cultura pop.

Su pasión por la fotografía afloró cuando sólo contaba con 6 años y se encontraba de vacaciones con su familia en Puerto Rico. Allí, enfocó a su madre en bikini mientras bebía champán. Su espíritu aventurero y despreocupado le llevó a Nueva York a los 15 años. Tras buscar trabajo en balde por ser menor de edad, consiguió un puesto de camarero en el mítico Estudio 54. Para ello tuvo que mentir. Gracias a este trabajo, pudo entrar en contacto con grandes personalidades del momento como Liza Minelli o el propio Warhol con el que volvería a encontrase años más tarde. Su aventura duró poco ya que su padre se lo llevó de la oreja a Connecticut para que estudiase en la Escuela de Artes de Carolina del Norte. En cuanto cumplió los 18 regresó a la capital del mundo y enseguida consiguió trabajo en el bar de ambiente gay Browns. Se rumorea que incluso que debido a su apurada situación económica se hizo unas cuantas chapas. Tras este episodio regresó a los estudios de arte en varias escuelas. En esa época fue cuando se presentó ante el responsable de la Factory, durante un concierto de rock, que le ofreció su primer trabajo como fotógrafo en la revista Interview. Sin embargo, la muerte a causa del sida de su novio, el bailarín Louis Albert, ensombreció la felicidad de aquellos momentos.

Desde aquellas primeras colaboraciones en Interview, David Lachapelle ha ido configurando una personalidad artística que lo ha convertido en uno de los fotógrafos más reconocidos del mundo, por cuyo objetivo han pasado casi todas las grandes estrellas de la música y el cine. Su campo de acción no se ha limitado únicamente a la imagen fija, también ha realizado importantes campañas publicitarias (H&M, MTV, L’Oreal) y ha dirigido un buen puñado de videoclips para artistas como Elton John, Christina Aguilera, No Doubt, Moby (por el que recibió varios premios) o Macy Gray. Su incursión en el mundo del cine llegó a través del documental Rize, una pieza audiovisual en la que ilustraba el baile en las calles de las grandes ciudades norteamericanas.

Actualmente, este fotógrafo de las post-postmodernidad, trabaja para Vogue, aunque realiza sesiones para otras revistas, campañas publicitarias, dirige videoclips y conciertos como la colosal gira de Elton John The Red Piano.



Los rostros Lachapelle


Para nombrar a todas las estrellas que se han rendido ante su objetivo, haría falta un glosario infinito, así que nos centraremos en algunos de los más relevantes:

Elton John: las maricas malas se entienden muy bien entre ellas, y esto lo demuestra sus muchas colaboraciones: varios videoclips, la dirección de un espectáculo del cantante inglés y unas cuantas fotos 100% kischt

Amanda Lepore: esta transexual es a Lachapelle lo que Edie Sedgwick a Warhol. O lo que Bibí Andersen a Almodóvar (por lo de travelo, aunque sólo la sacase un par de veces en sus cintas).

Lil’ Kim
: A veces grotesca, otras neutra, y en ciertas ocasiones muy berraca. Pero Lachapelle la convierte en una sofisticada prostituta o en un bolso de Louis Vitton.

Madonna: Precisamente Madonna, tras ver el documental sobre baile Rize, decidió contar con Lachapelle para dirigir el videoclip de Hung Up, sin embargo por diferencias artísticas (ambos tienen una fuerte personalidad), fue dirigido finalmente por Johan Renck. Eso sí, la fotografió muy mística en su época Ray of light para Rolling Stone.

Friday, 29 May 2009

Mónica Naranjo

Adagio Tour: Pantera de tercipelo


El auditorio del Palacio de Congresos de Madrid se convirtió anoche en el hábitat idóneo para que la pantera de Figueres pudiera vivir en libertad. Cuerpo a cuerpo con su siempre variopinto público ofreció un recital como los que ella siempre ha soñado. Orquesta, coro y maestro (director) para sentirse como Callas, Tebaldi o incluso Rocío Jurado con la que seguro ella se siente más identificada. Adagio Tour (tranquilos que también hay momentos prestos, allegros y andantes) realizó su segunda parada en Madrid con un repertorio alimentado por Palabra de mujer, Minage y Tarántula. Varios tipos vestidos de traje y con rictus facial cuidaban de que nadie lanzase una foto o grabase un video, por lo que no disponemos de documentación gráfica.



Ella frente a su despliegue sinfónico, de espaldas al director y a la gran pantalla, una estructura tapizada en rojo y un fuerte olor a incienso (qué mística...). Desde la pantalla unos ojos nerviosos reciben a los asistentes y a los músicos que una vez colocados, con Pepe Herrrero al frente, comienzan a tocar el Leitmotive que a modo de intermedio con ligeras modificaciones narra el viaje de una muñeca títere a través de un mundo onírico con ojos gigantes y calaveras, muy gótico-naif. La música, creada para la ocasión, que contiene ese regustillo mágico de las creaciones de Danny Elfman para Tim Burton, ofrece una estupenda introducción a esa pieza maestra de Tarántula titulada Europa en la que la parte electrónica es traducida con solvencia.

Embutida en un vestido de satén rojo, y con unos suculentos muslos que no se le recordaban desde Palabra de Mujer, proyectaba su habitual y acojonante chorro de voz que amplificado por los micrófonos resultaba exageradamente metálico. Sobre la pantalla un collage con fotografías de esculturas y monumentos griegos daba paso a imágenes de destrucción de la Segunda Guerra Mundial. El público no puede mantener las manos pegadas al asiento e irrumpe en aplausos al término. La algarabia de voces chillonas se alarga tanto que la propia Mónica pide silencio paraproseguir con Inmensidad que precede a la frikada de la noche: si en los años ochenta Luis Cobos introducía el techno en sus popurrís de zarzuela, el sonido" clásico" suplanta al chunda chunda en Desátame. Por mucho que la choni se vista de seda o de satén... Ya se sabe, la cabra siempre tira al polígono. El resposnable de los nuevos arreglos, el mismo director Herrero convirtió el hit chochi-pop en batiburrillo épico-sinfónico, que quedó gracioso.

Con Qué imposible, un arrebatador tango, comienza a relajarse y a entablar comunicación con su público. Tras una larga introducción regresa al escenario con una caperuza y una cesta repleta de caramelos para arrancarse por Usted, con esa voz tan infantil que pocos consideran suya. En cuestión de un segundo pasa a una actitud rebelde creando un espectáculo clásico-punk-humorístico. Pero no nos ofreció ni un sólo dulce. Tras un nuevo cambio de vestuario, ahora traje de noche oscuro, nos deleita con Empiezo a recordarte, sentada sobre un tocador, una potente versión de Sobreviviré, Idilio y Todo Mentira, en la que introduce un clavicémbalo o un órgano electrónico que reproduce su sonido.

Después de tocar sus grandes éxitos, parece que para la recta final no ha dejado demasiada chicha pero para su último juego de cartas nos había reservado, Siempre fuiste mío, una arabesca versión de Kambalaya y Ámame o déjame. Durante su discurso agradeció el apoyo incondicional a sus fans y verbalizó sus ganas de realizar este proyecto desde muchos años atrás además de la alegría de volver a los orígenes, al conservatorio de música, de donde ella y todo su equipo habían salido. El público siguió dando rienda suelta a su entusiasmo y como despedida, vestida como las Azúcar Moreno (traje dorado y velo) con Amor y lujo al ritmo de marcha militar. Sin piano por ninguna parte y sin estribillo, la canción se tranformaba en algo completamente diferente y bastante aburrido. Sin bises ni nada por el estilo, todo el equipo se despidió tras un epílogo instrumenta tras hora y media de fantasía pseudogótico-romántica poco ambiciosa pero emotiva. Astracanada total.

Tuesday, 26 May 2009

Belanova, sin gripe

Dulce electro-pop mexicano


Aunque por su nombre puedas pensar que son italianos, en realidad provienen del otro lado del Atlántico. Compatriotas de Paulina Rubio o la gripe porcina, Dulce beat editado aquí en 2006 y Fantasía Pop en 2008. Sin embargo en 2003 publicaron su debut titulado “Cocktail” en México y sigue inédito aquí. De esta guisa, se presentan con un sonido electro-pop algo naïf con reminiscencias brasileñas y de la música disco de los 70, y la frágil, añiñada y zalamera voz de su flasheada líder Denisse.

¿De dónde proviene el nombre de Belanova?
Edgar: Viene del italiano bello, y de nova, que es un estado de las estrellas. El diseñador de nuestro primer demo, nos apresuró para elegir nombre y de ahí surgió, espontáneamente. En un principio pensamos en Belafunk, pero no hacemos tanto funk, como para ponérnoslo en el nombre.

¿Cuál fue el origen de Belanova?
Denisse: Edgar y yo nos conocimos en la escuela, y estábamos haciendo música por separado, pero me mostró un par de maquetas que tenía, y comenzó a ponerle letras, después Edgar conoció a Richi en su trabajo, y comenzamos a hacer música juntos…Como que fue algo muy fluido.

Edgar: Y luego, movimos el disco por todas partes, y finalmente comenzamos con un sello pequeño. Así publicamos nuestro primer trabajo, “Cocktail”. También tocábamos e directo mucho. Y después tuvimos la oportunidad de fichar con una discográfica internacional, y publicar este nuevo disco, que nos abrió muchas puertas.
Denisse: El primero era la búsqueda del sonido Belanova, y en este ya sabíamos qué sonidos queríamos.
Edgar: Todas las canciones de este disco tienen vida propia, son canciones muy palpables. Se hicieron con un piano, una guitarra, los acordes y las melodías. Tienen una gran producción, dejamos que fluyera la instrumentación, la letra. Las once canciones son como muy claras.

Tocásteis como artistas invitados en los conciertos de Moby en México. ¿Os gustaría trabajar con él?
Edgar: Es muy importante para nosotros, porque dentro de la escena del pop electrónico, Moby es una figura muy respetada. Lleva años en ello, y ha demostrado a mucha gente que esta música tiene una influencia internacional. Y el que escuchase Belanova, y quisiera que en México abriésemos sus conciertos, para nosotros fue muy importante, y fue un aprendizaje. Te das cuenta que el pop electrónico tiene la potencia de congregar a 15.000 o 18.000 personas cantando y emocionadas.

¿Cuál son las influencias que han dado origen al sonido de Belanova?
Edgar: Cada uno tenemos nuestras influencias, como es lógico, pero podemos decir que recorren el jazz, la bosanova, el rock, The Beatles…

Richi: A mi me gusta Queen

Edgar: Por ejemplo, Denisse escucha Ficherspooner. Y a mi me gustan Groove Armada, o Goldfrapp. Yo creo que estamos al tanto de lo que ocurre en este momento, pero también en lo que ha pasado en los 80 como New Order, o Depeche Mode. Y todo esto te va formando y te da la posibilidad de crear tu propio sonido.

¡Una despedida como Dios y Marisol mandan!

Cuarenta años sin éxitos son muchos años sin nada que hacer y mucho que contar. Por eso Dolly nos ofrece dos horas de PURO PETARDEO a través de canciones actualmente consideradas clásicas y petardas (Marisol y Eurovisión), chistes de todo tipo, bailes, trajes estrambóticos, comentarios jocosos sobre divas colegas, y recuerdos del "pude ser pero no quise".

Un cabaret en la sala pequeña del teatro Compac Gran Vía que durante los fines de semana se convierte en la plataforma desde la que Dolly, una fusión entre Dolly Parton, Concha Velasco, Rocío Jurado y Sara Montiel, celebra su última noche, su Farewell Night. Acompañada por dos adorables bailarines-asistentes que también cuentan con sus momentos estelare, sabe pescar al público con red a remolque y llevarlo a la cubierta del barco, para que se retuerza de risa hasta llegar a una estruendosa carcajada, tirando del imaginario, más que gay, puramente maricón, gracias a las referencias a Sonrisas y Lágrimas, la ya mencionada Marisol, a las canciones más célebres de Eurovisión, a Pedro Almodóvar y Penélope Cruz (monólogo de entrega delos Goya delirante), a Lina Morgan, Liza Minelli y cualquier otro referente gay anterior a los años 90. Un espectáculo discreto que se convierte en imprescindible gracias al carisma y las tablas de su protagonista Dolly, alias Juanfra Becerra.

Saturday Night Fever

Glitter, gomina y pantalones de campana


Se acaba la primera, y parece que última, temporada del musical Saturday Night Fever en Madrid. Basado en la película de 1977 dirigida por John Badham, con guión de Nick Cohn y Norman Wexler y protagonizada por John Travolta y Karen Lynn Gorney, nos cuenta las aventuras de un joven neoyorquino en el momento de auge de la música disco.
El musical de Queen, el de ABBA, el de Mecano, el del Dúo Dinámico... los Bee Gees se han sumado a esta corriente del teatro musical que se abastece de la prolija Historiai del Pop. Habiendo superado el rock en popularidad a las canciones de los musicales, que pasaron a un segundo plano a partir de los años 60, ahora los teatros se llenan de las melodías que hasta ahora sólo sonaban en conciertos, actuaciones televisivas, radios y videoclips. Bee Gess lo han tenido muy fácil pues ni siquiera necesitaron inventarse una historia que sirviera de percha para sus canciones. Disponían de un guión o libreto avalado por Hollywood y por John Travolta, una de sus mayores estrellas de la década de los 70. Muchas son las imitaciones, versiones y homenajes que se han realizado a este momumento al disco-music estadounidense . Hasta una fagocitadora incansable de nuevas modas como Madonna, lo recuperó en 2006 para su Confessions Tour.





A través de las canciones de Bee Gees, cuyo repertorio incluye hasta el dramático Inmortality que cantó Celine Dion, vamos adentrándonos en una versión simplificada y algo maniquea de la cinta original, adaptada para todos los públicos. Eliminan muchas referencias sexuales, pero mantienen y enfatizan los insultos y las vulgaridades injustificadas. Será que los responsables artísticos consideran que gusta al público. Sin embargo es innegable la calidad artística y técnica, tanto cantando como bailando del reparto, la facilidad de la puesta en escena para llevarnos a cada uno de los diferentes ambientes y la interpretación de una orquesta que toca en directo sepultada bajo el escenario. Cierra su primera temporada rebajando los precios y seguramente no aguante una segunda... Aún así la diversión está asegurada mientras dure, y la inmortalidad de la obra... ¿qué nos importa ahora?

Próximamente... El musical de Los 40 Principales ¡atentos!

Sunday, 24 May 2009

Pastora: circuitos por venas

Pocas bandas se toman la molestia de presentar en directo las canciones de un disco de remezclas, pero en Pastora era inevitable pues integra en una banda de pop muchos aspectos del ámbito de los djs, los vjs y la electrónica mediterránea. Ellos defienden su proyecto a mesa de mezclas y espada y por eso se han enrolado en una gira por toda España junto a los dos pinchadiscos que han producido el disco REMIX ED, CatComplex y Sidechains, y un baterista y un bajista para complementar el retablo sonoro.

El pasado viernes pasaron por la madrileña sala Joy Eslava, antiguo refugio para el estreno de las zarzuelas de Hilarión Eslava y actual sala de fiestas a la que acude “lo más granao” del extrarradio. Pero el viernes 22 de mayo no cabía un alma más sobre la maltratada moqueta de la sala. La audiencia estaba tranquila. Seguramente había salido del trabajo un rato antes y aún calentaba motores. Seguramente esperaba que la banda trabajase duro para comenzar a dar botes. En cuanto a su naturaleza, aquello parecía una vichisoise del habitual público de Madonna o Kylie Minogue y el de Pet Shop Boys o Depeche Mode, la gran mayoría ya de lleno en la treintena.

Sin hacernos esperar demasiado, apareció Dolo, vocalista y letrista junto a toda la banda (Vj, Pau Riba, incluído), con un vaporoso vestido blanco, chupa rosay gafas de sol, una mezcla entre Martirio y Björk, varita mágica en mano. Con ella pretendía lanzar sn encantamiento sobre todos nosotros… aunque no le hacía falta. Tema tras temas, Pena, Invasión, Mirona, Cosas malas, 1000 Km. La mayoría habían sido apenas se reconocían tra el maqueo de Cat Complex y Sidechains (tampoco ayudaba mucho el sonido de la sala, que provocaba un fuerte emborronamiento). Como viene siendo habitual desde hace unos años Dolo actuó como una líder carismática, (recuerdo verles en concierto en 2007 cuando era de lo más modosita), dispuesta a bailar, hacer pantomima y lo más importante, contar chistes. Gracias a ella y al juego de luces, la Joy pasaba agradablemente de rave catárquica a club de la comedia gracias a “La verdadera historia de Jessica y Jonathan”. Continuaron con Tengo, Cuerpo transparente, Cósmica… la energía iba in crescendo… ¡Grandes despedidas! Y de repente, la sección de baladas trasladadas al medio tiempo con Decibelios, Desolado y Una mañana y para terminar Cuánta vida. Tras un descanso, preparon la recta final. Dolo apareció con un vestido retrofuturista para interpretar Circuitos de lujo, aunque en seguida se lo quitó para Lola y Me tienes contenta (con la guitarra de Sweet Child O Mine de Guns’n’Roses). Un final feliz para un concierto que acababa y una noche por delante que daba comienzo.