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Saturday, 23 February 2013
Los vídeos de la semana
Durante las últimas dos semanas se han estrenado multitud de videoclips de naturaleza variada. Aquí hacemos un pequeño recuento de los más importantes. ¡Que lo disfrutes!
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Friday, 11 January 2013
Reggaeton en los Goya
Íbamos a escribir un texto sobre las canciones nominadas en los Premios Goya 2013, pero el diario gratuito 20 minutos, se nos ha adelantado. Básicamente este año hay algo de música francesa cultureta de La Banda Picasso, rap juvenil para Los niños salvajes, una saeta muy sentía en la banda sonora de Blancanieves y el reggaeton dance de Juan Mangán con la mexicana Belinda, Te voy a esperar, para La aventuras de Tadeo Jones.
Mucha gente ha criticado que se premie un tema de reggaeton, pero es un género imparable que está ya integrado en nuestras vidas, pese a que a nosotros tampoco nos gusta. Está ahí y a la gente le gusta, no hay marcha atrás. Hace 70 años el rock también era denostado por los entendidos y hoy es parte esencial de nuestra historia sonora. No es por claudicar, pero los gustos sociales, que son como la marea, vienen y van, pueden convertirse en tsunamis que lo arrasan todo.
Mucha gente ha criticado que se premie un tema de reggaeton, pero es un género imparable que está ya integrado en nuestras vidas, pese a que a nosotros tampoco nos gusta. Está ahí y a la gente le gusta, no hay marcha atrás. Hace 70 años el rock también era denostado por los entendidos y hoy es parte esencial de nuestra historia sonora. No es por claudicar, pero los gustos sociales, que son como la marea, vienen y van, pueden convertirse en tsunamis que lo arrasan todo.
Friday, 31 December 2010
Aprovechamos el final del año para compartir con nuestros amigos lo mejor de 2010. Unai Marc crítico de música de una de las revistas para adolescentes más leídas de España y otros medios digitales y dueño del blog divasypericas.blogspot.com nos habla de la, en su opión, artista latina del año. Y no, no es Shakira.
BELINDA “CARPE DIEM”
Decían hace un par de años que Belinda podría ser la próxima Shakira porque ya apuntaba maneras cuando publicó su segundo álbum, aquel Utopía del que el single Bella traición fue radiado hasta la saciedad y se llevó innumerables premios a nivel internacional. Yo no sé si esta pequeña chava mexicana de origen franco-español será o no la sucesora de la reina ‘waka-waka’ pero lo que sí es cierto es que, poquito a poquito, consigue sorprender con todo aquello que hace, musicalmente hablando claro. Carpe Diem, su última producción discográfica, es otra vuelta de tuerca a la carrera de la joven diva y una caja de sorpresas para aquellos que, como yo, la hemos seguido con la intriga de saber cuál sería su próximo paso. El álbum presenta un mundo de fantasía que lleva las melodías a coquetear con la electrónica, bien orquestada y que crea samplers y leitmotivs que son difíciles de sacar de la cabeza una vez los escuchas. Culpable, Mi religión y especialmente Amor transgénico siguen esa maravillosa estela electro-postmodernista de sonido etéreo que mima sigilosamente al oyente y le hace trasladarse hacia otro universo.
Lolita, el segundo sencillo, y Wacko presentan el lado más rebelde de la pequeña diva, dos temas gamberros que inyectan energía al total del disco, al igual que el primer single Egoísta, un enérgico grito de inconformismo transformado en duelo en el que la propia cantante se bate con el rapero de moda, Pitbull. Pero en Carpe diem también hay tiempo para la reflexión. La sentida carta al planeta Tierra llamada Gaia, el tributo a su abuelo en Cuida de mí o la desgarrada Sal de mi piel, banda sonora de la serie Camaleones, se convierten en los puntos más introspectivos del álbum. La colección se completa con Maldita suerte, una especie de bossanova-pop en la que la artista rinde homenaje a Brasil y con Dopamina, que será el tercer promocional y que despunta como el tema más atemporal de todo el cd, un corte de carácter electro-dance, muy en la línea de Carlos Jean, con melodía pegadiza y un estribillo pegadizo (“La noche es mi anestesia, me envuelve y me da amnesia”) que no pasa inadvertido. Belinda lo ha hecho otra vez. Sin olvidarse de su característica forma de cantar, de su toque pop-rock y de su personalidad interpretativa, ha conseguido volver a sorprender, reinventarse y renovarse, y sobre todo fabricar uno de los artefactos pop con más calidad y que mejor suenan del 2010. UNAI MARC.
Decían hace un par de años que Belinda podría ser la próxima Shakira porque ya apuntaba maneras cuando publicó su segundo álbum, aquel Utopía del que el single Bella traición fue radiado hasta la saciedad y se llevó innumerables premios a nivel internacional. Yo no sé si esta pequeña chava mexicana de origen franco-español será o no la sucesora de la reina ‘waka-waka’ pero lo que sí es cierto es que, poquito a poquito, consigue sorprender con todo aquello que hace, musicalmente hablando claro. Carpe Diem, su última producción discográfica, es otra vuelta de tuerca a la carrera de la joven diva y una caja de sorpresas para aquellos que, como yo, la hemos seguido con la intriga de saber cuál sería su próximo paso. El álbum presenta un mundo de fantasía que lleva las melodías a coquetear con la electrónica, bien orquestada y que crea samplers y leitmotivs que son difíciles de sacar de la cabeza una vez los escuchas. Culpable, Mi religión y especialmente Amor transgénico siguen esa maravillosa estela electro-postmodernista de sonido etéreo que mima sigilosamente al oyente y le hace trasladarse hacia otro universo.
Lolita, el segundo sencillo, y Wacko presentan el lado más rebelde de la pequeña diva, dos temas gamberros que inyectan energía al total del disco, al igual que el primer single Egoísta, un enérgico grito de inconformismo transformado en duelo en el que la propia cantante se bate con el rapero de moda, Pitbull. Pero en Carpe diem también hay tiempo para la reflexión. La sentida carta al planeta Tierra llamada Gaia, el tributo a su abuelo en Cuida de mí o la desgarrada Sal de mi piel, banda sonora de la serie Camaleones, se convierten en los puntos más introspectivos del álbum. La colección se completa con Maldita suerte, una especie de bossanova-pop en la que la artista rinde homenaje a Brasil y con Dopamina, que será el tercer promocional y que despunta como el tema más atemporal de todo el cd, un corte de carácter electro-dance, muy en la línea de Carlos Jean, con melodía pegadiza y un estribillo pegadizo (“La noche es mi anestesia, me envuelve y me da amnesia”) que no pasa inadvertido. Belinda lo ha hecho otra vez. Sin olvidarse de su característica forma de cantar, de su toque pop-rock y de su personalidad interpretativa, ha conseguido volver a sorprender, reinventarse y renovarse, y sobre todo fabricar uno de los artefactos pop con más calidad y que mejor suenan del 2010. UNAI MARC.Friday, 12 November 2010
Crítica de discos
Marta Sánchez - De par en par
Seguimos maravillándos con la cantidad de discos de versiones que se publican cada semana: Pedro Guerra, Sole Giménez, Danza Invisible, Phil Collins, etc. Una de las últimas en subirse al carro es Marta Sánchez quien lazó el 2 de noviembre un álbum de versiones a duo, una especie de Papito pero con menos presupuesto. Tras meses de habladurías y cambios (el disco iba a llamarse Martísima) lo que nos llegan son quince producciones desacertadas y anticlimáticas, que restan espectacularidad a canciones que forman parte de nuestra herencia cultural noventera. Quizá está demasiado forzada la intención de rehacer las canciones y las soluciones no han sido muy acertadas.
Llevamos tiempo escuchando Soy Yo, una versión popera junto a Nena Daconte, quizá lo más potable del disco, por lo que la han utilizado de single presentación. Pero el rollito cabaretero no termina de cuajar en un explosivo tema dance producido originalmente por Brian Rawling (responsable de Believe de Cher). Desconocida, interpretada junto a la triunfita Vega resulta una paletada de toques arasbescos para turistas, en la línea de Hakim y Desesperada, otro himno martérrimo, junto a la mexicana Belinda, intenta ir de remezcla trip-hopera y se queda en maqueta ¡acabada en fade out! ¡Muerte al fade out con partes vocales!
La bossa nova de Con tan sólo una mirada y el contrapunto caótico y austero de Bebe, hace que el disco alce algo el vuelo, eso sí, sin pasar de la categoría de marchoso hilo musical. el sabor rockero, aburrido y desfasado, lo ponen Moja mi corazón y Quiero más de ti, en la que por lo menos se agradece la voz del lídes de Hombres G. Todo lo contrario que Soldados del Amor, bajo una anodina producción y la inerte personalidad de Malú. Si la voz de Marta Sánchez con el resto de colaboradores brilla por su claridad y mesura, en el duo con Antonio Vega, Escrito sobre el viento, parece una verdadera caricatura ante la sobriedad y hondura del autor fallecido como en la anticlimática Levántate, donde el pobre Nek tiene que aguantar el tipo. La dignidad parece hacer acto de presencia en No te quiero más, junto a José Mercé conun elegante acompañamiento de titnes jazzisticos y en En tus brazos con Sergio Dalma que aprueba por los pelos.
This Ain't a Love Song con Emilia de Poret no tiene nada que ver con el resto del disco. Un intercambio... Marta publica una canción que pueda interesar a la muchachada que se aburre con las versiones del disco, y Emilia entra en el mercado español donde es una completa desconocida. El tema ha sido producido por RedOne, responsables del sonido dance (además de David Guetta y Timabaland) de los últimos años, por ejemplo, son los productores de Lady Gaga. Otro tema en el que Marta se arranca en inglés es Broken Strings, junto James Morrison, fresca y perfecta hasta que empieza a cantar y la estropea con su lirismo histriónico y sentimentaloide. Canción para Daniela es una balada del estilo Profundo Valor o Sigo Intentando, basada en la historia de Daniela Spanic la mujer que despertó del coma cuando sonaba en la radio una canción de Marta, De Mujer a Mujer. Como no tenemos ningún referente anterior la producción nos gusta, porque es sencilla. La frikada de incluir el duo con su mundo, un tenor normalito, en el que ella hace los coros. Un capricho de Marta, vendrá bien para que sus fans sepan lo que es un aria.
PD: Ni rastro del anunciado duo junto a Pasión Vega, La Belleza
Seguimos maravillándos con la cantidad de discos de versiones que se publican cada semana: Pedro Guerra, Sole Giménez, Danza Invisible, Phil Collins, etc. Una de las últimas en subirse al carro es Marta Sánchez quien lazó el 2 de noviembre un álbum de versiones a duo, una especie de Papito pero con menos presupuesto. Tras meses de habladurías y cambios (el disco iba a llamarse Martísima) lo que nos llegan son quince producciones desacertadas y anticlimáticas, que restan espectacularidad a canciones que forman parte de nuestra herencia cultural noventera. Quizá está demasiado forzada la intención de rehacer las canciones y las soluciones no han sido muy acertadas.
Llevamos tiempo escuchando Soy Yo, una versión popera junto a Nena Daconte, quizá lo más potable del disco, por lo que la han utilizado de single presentación. Pero el rollito cabaretero no termina de cuajar en un explosivo tema dance producido originalmente por Brian Rawling (responsable de Believe de Cher). Desconocida, interpretada junto a la triunfita Vega resulta una paletada de toques arasbescos para turistas, en la línea de Hakim y Desesperada, otro himno martérrimo, junto a la mexicana Belinda, intenta ir de remezcla trip-hopera y se queda en maqueta ¡acabada en fade out! ¡Muerte al fade out con partes vocales!
La bossa nova de Con tan sólo una mirada y el contrapunto caótico y austero de Bebe, hace que el disco alce algo el vuelo, eso sí, sin pasar de la categoría de marchoso hilo musical. el sabor rockero, aburrido y desfasado, lo ponen Moja mi corazón y Quiero más de ti, en la que por lo menos se agradece la voz del lídes de Hombres G. Todo lo contrario que Soldados del Amor, bajo una anodina producción y la inerte personalidad de Malú. Si la voz de Marta Sánchez con el resto de colaboradores brilla por su claridad y mesura, en el duo con Antonio Vega, Escrito sobre el viento, parece una verdadera caricatura ante la sobriedad y hondura del autor fallecido como en la anticlimática Levántate, donde el pobre Nek tiene que aguantar el tipo. La dignidad parece hacer acto de presencia en No te quiero más, junto a José Mercé conun elegante acompañamiento de titnes jazzisticos y en En tus brazos con Sergio Dalma que aprueba por los pelos.
This Ain't a Love Song con Emilia de Poret no tiene nada que ver con el resto del disco. Un intercambio... Marta publica una canción que pueda interesar a la muchachada que se aburre con las versiones del disco, y Emilia entra en el mercado español donde es una completa desconocida. El tema ha sido producido por RedOne, responsables del sonido dance (además de David Guetta y Timabaland) de los últimos años, por ejemplo, son los productores de Lady Gaga. Otro tema en el que Marta se arranca en inglés es Broken Strings, junto James Morrison, fresca y perfecta hasta que empieza a cantar y la estropea con su lirismo histriónico y sentimentaloide. Canción para Daniela es una balada del estilo Profundo Valor o Sigo Intentando, basada en la historia de Daniela Spanic la mujer que despertó del coma cuando sonaba en la radio una canción de Marta, De Mujer a Mujer. Como no tenemos ningún referente anterior la producción nos gusta, porque es sencilla. La frikada de incluir el duo con su mundo, un tenor normalito, en el que ella hace los coros. Un capricho de Marta, vendrá bien para que sus fans sepan lo que es un aria.PD: Ni rastro del anunciado duo junto a Pasión Vega, La Belleza
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